El Mundo, El Correo de Andalucía y Área: mi paso por el papel

Mis primeras colaboraciones para periódicos comienzan con El Mundo y El Correo de Andalucía, en la temporada 1998/99. En ambos casos, se dirigen a la redacción de deportes de Radio Algeciras, con quien yo colaboraba, para contar con alguien que les escriba las crónicas del Algeciras CF, entonces en Segunda División B, pero aquella tan atractiva de los Córdoba, Granada o Polideportivo Almería.

Por aquel entonces, el conjunto albirrojo, a pesar de coquetear con los puestos de descenso, contaba con entradas que oscilaban entre los 6.000 y 8.000 espectadores en un viejo ‘El Mirador’ que iba alcanzando el triste fin de sus días.

Recuerdo que los compañeros de Sevilla me decían cuántas líneas tenía en cada caso y de ahí no me podía pasar para luego encajarla en la página donde incluían las crónicas de todos los equipos andaluces que jugaban ese día, por lo que tenía que ser muy conciso en los hechos recogidos en cada resumen de partido.

Pero lo más complejo no era eso, ya que en escribir unas cuantas líneas y la ficha técnica apenas se tardaba unos minutos, lo peor era hacerlo llegar a la central. No, no había correo electrónico, ni mensajes, ni siquiera móviles, salvo los primeros Sony Ericson que costaban una fortuna y que estaban sólo al alcance de los compañeros de la radio a nivel nacional que cubrían el Tour de Francia o la Vuelta a España.

Nos veíamos obligados a hacer algo más rudimentario: imprimíamos la crónica escrita en papel y la mandábamos por fax. A los pocos minutos te llegaba un reporte con el «ok» del envío, sin embargo, en más de una ocasión, horas más tarde, me veía obligado a volver a la radio para mandarla de nuevo porque no les había llegado o el envío contenía errores, algo impensable con la de decenas de opciones que tenemos hoy en día.

Tras acabar con estas colaboraciones, a la vuelta de un lago desplazamiento, hablo con Rubén García, compañero de Cope y Área Campo de Gibraltar, a quien le ofrezco la posibilidad de cubrirles, evidentemente sólo para el periódico, los partidos del Algeciras fuera de casa.
Tras consultarlo con los jefes, todos dan su visto bueno, aunque, en el caso de mi emisora, Juan Carlos Narváez, el director, que en un principio no lo veía, accede porque acordamos firmar mis artículos como Manolo Cote, mi primer nombre y mi segundo apellido, dejando los de en medio (Jesús y Montilla) para la radio.

Lo que al inicio eran solo las crónicas como visitante, se convirtió en escribir el día a día del equipo. También coincidió con uno de los momentos más brillantes del deporte algecireño, con la llegada del club de balonmano a la liga Asobal y el asentamiento del de baloncesto en la liga LEB, por lo que también me tengo que hacer cargo de la actualidad y las crónicas de ambos equipos.

Este periplo de más de ocho años y medio llega a su fin con el ERE del Grupo Prisa, ya que casi la totalidad de los contenidos que yo recogía en los artículos diarios emanaban de la información que ofrecía en la radio, por lo que dejaba de tener sentido continuar con la colaboración.

De Área me quedo con muchas cosas, ya que conocí a muy buenos compañeros y jefes, como el recordado e histórico Antonio Gómez Rubio; su hijo, José Antonio Gómez Amado, y su nieto, Pablo Gómez, que ahora está al frente de uno de los proyectos más ambiciosos a nivel periodístico de la zona, al que le auguro un crecimiento enorme en próximas fechas y al que sumé durante 20 meses desde noviembre de 2023.

Otro gran descubrimiento fue Rubén García Garzón, al que, solo unos meses más tarde de iniciar mi vinculación con Área, pude recomendar para que se convirtiera en un importante fichaje para la SER, donde aún hoy continúa y por el que me alegro enormemente, por ser buen periodista y mejor compañero. El otro Rubén García (Perea) no se queda atrás, claramente el mejor comunicador de la zona. Triunfa seguro.

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